El Rosario Público, en principio estuvo formado por hombres, pero la inscripción masiva de mujeres para alcanzar las gracias concedidas por su participación, causó incidentes que dieron lugar a que se prohibieran durante muchos años a las mismas su asistencia.
"Vamos a acabar como en el Rosario de la Aurora"
El día 28 de julio de 1780 a las 9 y diez de la noche, al llegar a las esquinas de la encrucijada de la calle Alba, Cañamero, Torrejón y Nueva, se encontraron los Rosarios de la Aurora y de las Mercedes, injuriándose los asistentes entre sí, causando escándalo y alboroto de tal gravedad que "pudieron producir un motín o sublevación"… de ahí el refrán tan típico.
Otra característica es que al salir todos los sábados del año, se pide con una especie de hucha que aquí se denomina "cepo", habiendo un refrán popular que dice: "PIDES MÁS QUE LOS HERMANOS DE LA AURORA".